miércoles, 6 de abril de 2011

Necesidades de Continuidad de Cuidados del paciente



La necesidad de cuidados se hace más relevante en pacientes que tras un ingreso hospitalario son dados de alta por resolución del diagnóstico médico principal, pero continúan con déficits de salud. La clave en este punto es la continuidad de cuidados entre las enfermeras que han atendido al cliente durante el ingreso hospitalario y las que lo tratarán tras el regreso a su domicilio.
De la revisión bibliográfica se extrae que la mejora de la comunicación e información en la continuidad de cuidados, tanto realizados en el centro de salud como en el domicilio del cliente, puede disminuir el consumo de los servicios sanitarios, es decir, el reingreso, potenciando la eficiencia del sistema de salud. Haggerty et al (1,3)identificó tres formas de continuidad de cuidados: la informacional, utilizando la información de acontecimientos o problemas de salud previos para prevenir posibles nuevas apariciones, la de gestión a través del uso de servicios complementarios y la relacional, referida a la relación entre un paciente y su cuidador y los métodos por los que se ponen de acuerdo para alcanzar la mejoría de los cuidados y, por consecuencia, en la salud del cliente. Esta continuidad de cuidados ha demostrado tener efectos beneficiosos en la satisfacción del paciente, el autocuidado y los resultados de salud y existen cuestionarios que recogen estas percepciones como el Patient Continuity of Care Questionnaire (PPCQ) validado en un estudio de la Universidad de Regina. Además, diversos estudios, y en concreto un estudio experimental de la Universidad de Wisconsin- Milwaukee, demuestra que los pacientes presentan mejores resultados de dolor, disnea y capacidad de realización de actividades de la vida diaria tras recibir cuidados de enfermería de un programa de coordinación de cuidados(4).
Se encuentra cada vez con mayor frecuencia en el entorno europeo la llamada atención compartida y conceptos como el de “transmural care” en los Países Bajos, “share care” en el Reino Unido o “specialist liaison nurses” o enfermera de enlace. Ésta última ha llegado al sistema sanitario español a través de un estudio de continuidad asistencial realizado en Barcelona en el que se realiza un seguimiento de pacientes ingresados en el hospital que precisarán de continuidad de cuidados una vez hayan sido dados de alta. Este estudio descriptivo concluye que, aun contemplando que una tercera parte de los pacientes del estudio recibió el alta sin el tiempo suficiente para una buena planificación conjunta de los cuidados y posterior enlace con los equipos de atención primaria y teniendo en cuenta que a partir del alta hospitalaria el equipo de atención primaria asume toda la responsabilidad, ninguno de los pacientes ingresados en el programa de enfermera de enlace requirió nuevo ingreso(5). Nuestro modelo de asistencia sanitaria debe estar más centrado en el paciente y las necesidades de cuidados reales que este tiene. Se precisa de mecanismos y circuitos que favorezcan la comunicación entre profesionales y evite las interrupciones del proceso asistencial. Se convierte así la continuidad de cuidados, y en este punto el Informe de continuidad de cuidados , en la herramienta más ágil de comunicación y de determinación de esas necesidades de cuidados.
Así en un estudio piloto realizado por el equipo investigador(6) sobre los ICC y las necesidades de cuidados, se concluyé que los principales diagnósticos enfermeros que presentan los pacientes dados de alta son consecuencia de las características del contexto del Hospital de Alicante, un Hospital eminentemente quirúrgico, de ahí que el riesgo de infección, el deterioro de la integridad tisular y el dolor agudo sean los principales problemas de nuestros pacientes.
Por lo que continuando con el tema de la continuidad de cuidados,y para profundizar en los problemas más prevalentes al alta se esta desarrollando un estudio en el Hospital General Universitario de Alicante financiado por La Fundación para la Investigación del Hospital General Universitario de Alicante sobre la prevalencia de las necesidades de cuidados de los pacientes dados de alta en el hospital.
Los Objetivos del estudio son:
1. Analizar los diagnósticos de enfermería más prevalentes en los pacientes dados de alta del HGUA.
2. Analizar las necesidades de cuidados de los pacientes dados de alta en el HGUA.
3. Establecer estrategias de intervención de los problemas de enfermería más prevalentes para mejorar la calidad del proceso de continuidad de cuidados, involucrando en las mismas tanto a las enfermeras de atención primaria como hospitalaria.
(1) DL RIley, S Krepostman, DE. Stewart, N. Suskin, HM. Arthur, SL. Grace. A mixed methods study of continuity of care from cardiac rehabilitation to primary care physicians. Can J Cardiol 2009; 25(6):e187-e192.
(2) Escarrabill J. Master Plan for Respiratory Diseases. Institut d’Estudis de la Salut, Barcelona, Spain. Discharge planning and home care for end-stage COPD (chronic obstructive pulmonary disease) patients.
(3) Heather Hadjistavropoulus, Henry Biem, Donald Sharpe, Michelle Bourgault-Fagnou, Jennifer Janzen. Patient perceptions of hospital discharge: reliability and validity of a Patient Continuity of Care Questionnaire.
(4) Marek KD, Popejoy L., Petroski G., Rantz M. Nurse care coordination in community-based long-term care. JNurs Scholash. 2006, 38 (1): 80-6.
(5) G Jódar-Solà , A Cadena-Andreu , N Parellada-Esquius , J Martínez-Roldán , DAP Baix Llobregat Litoral. El Prat de Llobregat. Barcelona. España.
(6) Manuela Domingo, N Izquierdo, MD Martín, MJ Muñoz. Informe de resultados: análisis de las necesidades de cuidados al alta. Informe de la Dirección de Enfermería del Dpto. de salud Alicante-Hospital General. Feb. 2010 (pte. Publicación)
(7) Manuela Domingo, FJ Gómez, M. Torres, EM Gabaldón. Del cuidado registrado al diagnóstico enfermero. Enferm Clín. 2005; 15(5):00-00.
(8) De Pedro J, Gallo J, Zaforteza C, Bover J, Galmes A. Prevalencia de los diagnósticos enfermeros en el paciente geriátrico después del alta y su evolución. Rev Mult Gerontol 2001; 11(1): 20-22.